Augur desafía a las casas de apuestas tradicionales con su propuesta blockchain, pero ¿triunfará?


En los últimos tiempos, hemos asistido al avance imparable de las casas de apuestas online. Cada vez tienen más presencia publicitaria en los medios y un número mayor de jugadores registrados. Sin duda, se trata de un mercado suculento que no ha pasado desapercibido para los apasionados de la tecnología blockchain y de las criptomonedas.


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Augur, una solución para descentralizar el mercado de las apuestas

Augur es una dApp, aplicación descentralizada, revolucionaria que amenaza con desbancar a las casas de apuestas tradicionales (centralizadas) si consigue alcanzar una masa crítica de usuarios. Se trata de una plataforma en la que sus usuarios pueden apostar no solo en eventos deportivos, por ejemplo, uno de los eventos que más tracción generó en la blockchain de Augur fueron las elecciones de Estados Unidos, que movieron 2 millones de dólares.

Las casas de apuestas reaccionan: el ejemplo de Betfair

En un esfuerzo por renovar los esfuerzos de innovación y plantar cara a este nuevo tipo de competidor, Betfair  introdujo la funcionalidad Betfair Cash Out, que permite a los jugadores materializar sus ganancias cuando un encuentro deportivo va a su favor, en función de las fluctuaciones del mercado de cuotas. Una funcionalidad así, tan atractiva para los jugadores, es prácticamente imposible de implementar con las tecnologías de cadena de bloques que existen en la actualidad, por lo que con iniciativas así los grandes actores de la industria se aseguran conservar su posición de liderazgo, al menos por el momento.

Un avance tecnológico que no está exento de desafíos

¿Podrá Augur disputarles el reinado a las todopoderosas casas de apuestas? Es todavía muy pronto para decirlo, pero hay varias dudas que sobrevuelan este proyecto descentralizador de las apuestas.

En primer lugar, está el problema de la masa crítica de usuarios. Actualmente, el mercado está prácticamente copado por los grandes actores del sector . Tienen una clientela muy fidelizada gracias a sus sofisticados programas de recompensa. Además, tienen un prestigio más que probado gracias al correcto funcionamiento de sus plataformas durante años.

En segundo lugar, está el problema de la escalabilidad. Actualmente, la blockchain de Ethereum apenas puede procesar 15 transacciones por segundo. Suficientes para proyectos experimentales, pero muy escasos cuando una aplicación se expande rápidamente, recordemos la caída del ecosistema de Ethereum tras el auge de CryptoKitties en la fase final de la burbuja. Es decir, Augur podría literalmente morir de éxito si triunfa por todo lo alto.


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Por último, está el problema de la democratización de la descentralización, aunque a priori parezca paradójico. Una casa de apuestas tradicional,

centralizada, no tiene mayores problemas para mantener la integridad de su plataforma si actúa de buena fe. La cosa ya se complica en el caso de un sistema descentralizado como el que propone Augur. La última actividad maliciosa reportada en Augur consistía en un actor deshonesto que creaba un mercado de apuestas con contradicciones en su enunciado. Por estas incongruencias, finalmente se daba por inválido el mercado creado y se distribuían las cuotas entre los mejores apostadores. Por su parte el creador del mercado hacía una apuesta sabiendo que sería declarada nula y conseguía ganar siempre dinero en el reparto de los fondos.

Algo así nunca ocurriría en una casa de apuestas centralizada y este problema podría limitar la adopción de estas nuevas maneras de entender el apasionante mundo de las apuestas. En definitiva, si las nuevas redes descentralizadas de apuestas no resuelven sus retos, el reinado de las grandes empresas tradicionales parece estar consolidado para los años venideros.

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