Apple trabaja en un pin de IA que podría cambiar la forma en que interactuamos con Siri. El dispositivo, descrito en los rumores como un colgante o broche, tendría un tamaño similar al del AirTag y llegaría al mercado, si todo va bien, en 2027. Mark Gurman, de Bloomberg, fue el primero en apuntar esa fecha esta semana.
El proyecto sigue en marcha, aunque Apple no ha confirmado nada oficialmente. La compañía cancela desarrollos con frecuencia, así que conviene tomarlo con cautela. Aun así, las filtraciones son lo suficientemente detalladas como para hacerse una idea bastante clara de lo que se está cocinando en Cupertino.
Diseño: un disco de aluminio y cristal que cabe en la palma
Según los rumores, el pin de IA de Apple tendría forma de disco circular plano, con carcasa de aluminio y cristal, y un botón físico en uno de sus bordes. Apple quiere que el tamaño final sea parecido al del AirTag, aunque el grosor podría ser algo mayor por el hardware que lleva dentro.
La versatilidad parece uno de sus puntos fuertes. Podría engancharse a la ropa mediante un clip, como un broche, o llevarse como colgante gracias a un orificio en el propio dispositivo. De ahí que las fuentes lo llamen indistintamente «pin» o «pendant». También cargaría de forma inalámbrica, al estilo del Apple Watch.
Cámara y Visual Intelligence: los ojos del pin de IA
Aquí las fuentes no se ponen de acuerdo. Bloomberg apunta a una cámara de baja resolución, siempre activa, que procesaría información del entorno sin permitir capturar fotos ni vídeos. The Information, en cambio, habla de dos cámaras frontales, una estándar y otra gran angular, con capacidad para fotografiar y grabar.
Lo que sí parece claro es que el dispositivo se apoyará en Visual Intelligence, la función que ya existe en el iPhone y que permite obtener información sobre objetos y lugares usando la cámara. En este caso, esa capacidad estaría siempre disponible, sin necesidad de sacar el teléfono del bolsillo.
Siri como cerebro, iPhone como motor
El pin no funcionará de forma autónoma. Llevará un chip pequeño, comparable al H2 de los AirPods Pro, pero el grueso del procesamiento recaerá en el iPhone. Apple lo plantea como un accesorio del teléfono, no como un sustituto.
Siri será el núcleo de todo. La cámara le dará contexto visual y el micrófono captará tanto las peticiones de voz como los sonidos del entorno. Apple tiene previsto renovar a fondo el asistente con iOS 27, convirtiéndolo en un chatbot conversacional comparable a Claude, Gemini o ChatGPT.
Sobre el altavoz, Apple todavía no ha decidido si incluirlo. Si finalmente no lo lleva, las respuestas de Siri llegarían al iPhone, al Apple Watch o a los AirPods del usuario.
El fantasma de Humane y la presión de OpenAI
El contexto importa. Humane lanzó su AI Pin en abril de 2024 y lo cerró menos de un año después, vendiendo sus activos a HP por 116 millones de dólares. El dispositivo, que costaba 699 dólares, fue mal recibido por críticos y usuarios, y en algún momento las devoluciones superaron a las ventas. Un aviso claro sobre los riesgos del segmento.
Apple, sin embargo, tiene una ventaja que Humane no tenía: una base de usuarios enorme y el iPhone como ancla. El pin no necesita funcionar solo, solo necesita funcionar bien junto al teléfono. Esa diferencia de planteamiento podría ser determinante.
La presión competitiva también es real. OpenAI adquirió en 2025 la startup de hardware io Products, fundada por el exdiseñador jefe de Apple Jony Ive, por 6.500 millones de dólares. Su primer dispositivo de consumo podría llegar en la segunda mitad de 2026, antes que el pin de Apple. Meta, por su parte, ya tiene gafas inteligentes con IA en el mercado. Apple llega tarde a la carrera del hardware de IA sin pantalla, pero llega con más recursos que nadie.