Tras meses de rumores y dos eventos en mayo, Google ha publicado la versión estable y empiezo a entender por qué tantas de las novedades de Android Google Pixel me importaban. La actualización llega primero a los Pixel, desde la familia Pixel 6 hasta la serie Pixel 10, y el propio Google lo ha confirmado en el anuncio oficial de Android 17, donde explica que el sistema se reparte ya en la mayoría de dispositivos compatibles.
Las burbujas que hacían falta
La función que más uso puede tener son las burbujas. Permiten abrir un puñado de apps en una ventana flotante sobre otra aplicación, o dejarlas minimizadas como un icono circular en pantalla. Basta con mantener pulsado el icono de una app y elegir la opción de burbuja. En una prueba que pude ver, funciona genial cuando se salta entre dos o tres aplicaciones, porque con un solo toque pasa de una a otra. En plegables y tablets, las burbujas se acoplan en una barra inferior pensada para moverte rápido entre tareas.
La otra novedad que me ha sorprendido son las reacciones en pantalla. Como explica Mishaal Rahman, puede grabar lo que pasa en el móvil y la cara a la vez, usando la cámara frontal, sin abrir ninguna app de edición. Para quien hace vídeos de reacción y los comparte en TikTok, YouTube o Instagram, es comodísimo.
Gaming en plegables que por fin tiene sentido
En la parte de juegos, los plegables se llevan la mejor parte. Hay un nuevo modo con reparto 50/50 que pone el juego en la mitad superior de la pantalla y un mando dinámico en la inferior. Así se puede tener el campo de visión despejado y los controles a mano, sin tapar la acción con los dedos. Google avisa de que esta función viene activada en el sistema, pero llegará en los próximos meses.

También hay soporte nativo para remapear botones de mandos externos, sin depender de apps de terceros. Y por dentro, Google ha mejorado la limpieza de memoria para reducir tirones y caídas de fotogramas en los juegos más potentes.
Más seguridad y control en Android 17 para Google Pixel
Ahora permite dar permiso de ubicación temporal a una app y compartir contactos concretos en lugar de toda la agenda. La función Marcar como perdido, dentro de Find Hub, bloquea el teléfono con datos biométricos, de modo que nadie pueda desbloquearlo ni resetearlo con el código PIN. Google también limita los intentos de adivinar el PIN, con esperas más largas entre fallos.
Redondean el paquete los nombres de apps ocultos en la pantalla de inicio, un control de volumen dedicado para el asistente de IA y los controles parentales, que ahora se pueden fijar con un PIN sin vincular una cuenta de Google y llegan a todos los Android. Por aquí ya hablamos de novedades del catálogo en la presentación de los nuevos Pixel 10.
La actualización viene acompañada de un Pixel Drop con bastante chicha. Quick Share se vuelve compatible con AirDrop de Apple en los Pixel 8a y 9a, Gemini Omni deja editar vídeos en una conversación y Lyria 3 crea pistas musicales a partir de texto e imágenes. Los Pixel 10a mejoran la traducción de voz a voz con AudioLM. También se puede grabar un mensaje de voz personalizado para quien llame si no se contesta.
Wear OS 7 también se apunta
Junto al móvil llega Wear OS 7 para los relojes. El Pixel Watch suma detección de emergencias, así que ante un accidente de coche, una caída o falta de pulso contacta solo con los servicios de emergencia y tus contactos. Google promete además mejoras de batería. Según el blog oficial de Wear OS, quien pase de Wear OS 6 a la nueva versión puede ganar hasta un 10% de autonomía. Llegan también las Live Updates en la muñeca y un mejor control de auriculares y altavoces conectados.
Y si esperabas Gemini Intelligence de salida, toca tener paciencia. Esa capa más avanzada llegará a lo largo del verano a una selección de dispositivos punteros. Mientras tanto, los Pixel son los primeros en estrenar todo lo demás, y se espera que otras marcas anuncien sus versiones basadas en Android 17 en las próximas semanas. Samsung apunta a su One UI 9 en el segundo Galaxy Unpacked del año y otras como OnePlus deberían seguir poco después.