En esta ocasión os quiero mencionar dos opciones para los que quieren añadir Dolby Atmos a su sistema de sonido sin necesidad de instalaciones. Se trata de los módulos de altura Polk Audio Reserve R900 y los Monitor XT90, que proyectan el sonido vertical a cualquier salón.
Estos altavoces sólo se tienen que colocar sobre los altavoces actuales -ya sean frontales o traseros- o bien colgarlos en la pared, para conseguir Dolby Atmos. El audio se proyecta hacia arriba, rebota en el techo y baja hacia el oyente. Así se consigue esa sensación envolvente, pero sin taladros ni cables colgando.
El modelo Monitor XT90 es como la puerta de entrada. Cuesta unos 180 euros la pareja y su construcción está orientada para mantener el equilibrio con la serie Monitor XT. Monta un altavoz de agudos con cúpula de Terylene y un woofer dinámico. Juntos ofrecen nitidez y coherencia tonal para quienes ya poseen equipos de esta familia y desean dar el salto al audio 3D sin grandes desembolsos.

Prestaciones elevadas con los Polkk Audio Reserve R900
En el otro lado de la balanza se sitúan los Reserve R900, con un precio de 599 euros el par. Aquí la marca sube el listón técnico. Estos altavoces integran el tweeter Pinnacle de 0,75 pulgadas con radiador de anillo y el llamado cono de turbina de 4 pulgadas, elementos propios de la gama alta de la marca.

Su recinto sellado y la certificación Hi-Res sugieren ya te indican que van dirigidos a salas dedicadas o usuarios que exigen mayor definición y control en las frecuencias. Los datos técnicos avalan esta pretensión: La respuesta de frecuencia oscila entre los 50 Hz y los 50 kHz cuando se montan en pared, con una sensibilidad de 85,5 dB. Admiten una amplificación recomendada de entre 45 y 100 vatios y su impedancia mínima baja hasta los 4,2 ohmios, un detalle que conviene vigilar al emparejarlos con el amplificador.
Estéticamente, se ofrecen en negro, nogal y blanco.