Algo inusual ocurrió el 18 de mayo de 2026. El creador alemán de contenido VooDooDE VR publicó un vídeo con el Steam Frame en sus manos, anunciando que pasaría los días siguientes probándolo. Lo llamativo no era el casco en sí, sino lo que aclaró después en YouTube. El dispositivo no era suyo y no había firmado ningún acuerdo de confidencialidad. Las pruebas públicas del Steam Frame sin NDA suponen la primera vez que una unidad del hardware real de Valve circula fuera de la empresa sin restricciones formales de silencio.
VooDooDE confirmó además que tiene el paquete completo, incluido el dongle para conectar el casco a un PC. Eso abre la puerta a que en los próximos días se conozcan datos reales sobre el rendimiento en streaming, uno de los pilares sobre los que Valve ha construido todo el proyecto. Lo que no aclaró es si la unidad es un kit de desarrollo prestado, una muestra de otro creador o algún otro tipo de unidad de prelanzamiento.
Un casco con especificaciones de gama alta

El Steam Frame es un casco de realidad virtual autónomo que corre SteamOS sobre hardware ARM. Su procesador es un Qualcomm Snapdragon 8 Gen 3, acompañado de 16 GB de memoria LPDDR5X, el doble de lo que ofrece el Meta Quest 3. Las pantallas son dos paneles LCD de 2160×2160 píxeles por ojo, con tasas de refresco configurables entre 72 Hz y 120 Hz, más un modo experimental a 144 Hz. El peso total con batería y correa ronda los 440 gramos, lo que lo situaría como el casco autónomo más ligero del mercado con todas las funciones activas.
El almacenamiento se venderá en dos versiones, de 256 GB y 1 TB, con ranura microSD compatible con otros dispositivos SteamOS como la Steam Deck. La conectividad incluye Wi-Fi 7 con dos radios separadas para dividir el tráfico de internet y el streaming de VR entre las bandas de 5 GHz y 6 GHz. Cada unidad lleva un adaptador USB Wi-Fi 6E para crear un canal dedicado entre el casco y el PC, reduciendo la latencia sin depender de la red local.
El seguimiento es de tipo inside-out, con cuatro cámaras monocromas en la parte frontal y emisores infrarrojos para funcionar incluso en entornos oscuros. Los mandos incluyen sticks magnéticos con tecnología de magnetorresistencia por efecto túnel, que Valve describe como más precisos y resistentes al drift que los sensores Hall de la competencia. El diseño del layout recuerda al de un mando convencional, con cruceta, botones ABXY, gatillos y bumpers, pensado para que toda la biblioteca de Steam sea accesible desde el casco.

SteamOS en ARM y compatibilidad con Android
El sistema operativo es una versión de SteamOS basada en Arch Linux adaptada para procesadores ARM. Gracias a Proton, el casco puede ejecutar juegos de Windows; con FEX-Emu, corre código x86 sobre el chip ARM; y mediante Lepton, una bifurcación de Waydroid, soporta aplicaciones Android, lo que abre la puerta a títulos diseñados para cascos como el Meta Quest. Valve también ha confirmado que la tienda de Steam añadirá soporte para publicar archivos APK.
Para el streaming desde PC, el casco usa una técnica llamada «foveated streaming», que combina el seguimiento ocular con la codificación del vídeo para concentrar el ancho de banda allí donde el usuario está mirando. Valve afirma que esto puede suponer una mejora de hasta diez veces en la calidad percibida de la imagen. El sistema funciona con cualquier juego de la biblioteca de Steam sin que el desarrollador tenga que modificar nada.

Sin precio ni fecha, con el lanzamiento en el aire
El Steam Frame fue anunciado oficialmente el 12 de noviembre de 2025, junto a la nueva Steam Machine y el nuevo Steam Controller. Valve apuntó entonces a un lanzamiento en el primer semestre de 2026, pero en febrero de ese año reconoció que tanto el precio como la fecha definitiva se habían retrasado por la escasez global de memoria RAM y almacenamiento flash, que también ha encarecido los componentes más de lo previsto. La compañía sigue sin confirmar una fecha concreta.
Sobre el precio, Valve solo ha dicho que espera que sea inferior a los 999 dólares del kit completo del Valve Index. Según UploadVR, la empresa reconoció que «en cuanto sepamos el precio, lo compartiremos», citando la volatilidad del entorno macroeconómico. Que una unidad del casco esté ahora en manos externas sin NDA hace pensar que el proceso de pruebas avanza, aunque Valve no ha dado señales de que el lanzamiento comercial sea inminente.