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La taxonomía de calificación de vulnerabilidades: ¿qué es?

  • La taxonomía de calificación de vulnerabilidades o VRT es clave en la prevención de amenazas
  • Reemplaza, y mejora, al previo Sistema de Puntuación de Vulnerabilidad Común, o CVSS
  • ¿Cuáles son sus virtudes y cómo crear tu propia VRT para dormir más tranquilo?

VRT, o taxonomía de calificación de vulnerabilidades, es uno de esos conceptos básicos que debes conocer al adentrarte en la ingeniería, sobre todo porque hay circunstancias en las que se cruzará en tu camino a diario. Básicamente, se trata de una necesidad, la de calificar la gravedad de una vulnerabilidad de una forma u otra.

Cuando los profesionales del sector creen que hace falta poder calificar la gravedad de una vulnerabilidad suelen adoptar el Sistema de Puntuación de Vulnerabilidad Común, o CVSS, pero eso no significa que sea único.

Justamente, vamos a centrarnos en la novedosa Taxonomía de Clasificación de Vulnerabilidad, o VRT.

¿Para qué sirve la VRT en la ingeniería actual?

El sistema de Taxonomía de Clasificación de Vulnerabilidad, desarrollado por Bugcrowd, es de código abierto. Diseñado para abordar las deficiencias inherentes de las calificaciones CVSS en eventos aislados, el resultado obtenido permite contar con una solución en la que se prioriza la propia vulnerabilidad y cómo superarla.

No obstante, es un hecho que el concepto «taxonomía de calificación de vulnerabilidad» como tal se ha discutido durante bastante tiempo, ya que se considera una buena forma de contemplar unas nociones complicadas, difíciles de englobar de otro modo, como categorizar vulnerabilidades según la gravedad y el nivel de amenaza.

Dicho esto, la realidad es que comprender en la práctica todo lo que cubre la taxonomía puede ser una tarea ardua. Vale la pena intentar hacerlo, en cualquier caso, por ser una herramienta invaluable allí donde se la aprovecha.

¿Cómo se usa la taxonomía de calificación de vulnerabilidad?

La utilización de la taxonomía de calificación de vulnerabilidad no es una cuestión menor, sino que supone la mayor referencia para identificar y evaluar las debilidades de un proceso, y la elaboración de estrategias de prevención. Capaz de categorizar vulnerabilidades, es indispensable para crear orden en el caos antes de que sea tarde.

Su objetivo último es que quien se dedica a esas tareas tenga los datos para estar informado sobre posibles problemas de seguridad, desarrollando un plan de contención y gestión de estos inconvenientes.

Y a eso hay que sumarle que se trata de un sistema adaptable gradualmente a nuevas amenazas o vulnerabilidades. Es decir, representa el estar un paso por delante de las intimidaciones de los procedimientos de ingeniería.

Beneficios de usar una taxonomía de calificación de vulnerabilidad

El uso de una taxonomía de clasificación de vulnerabilidades ser frustrante y hasta desalentador al principio. Aunque hay mucho que aprender si no se tiene experiencia anterior, las ventajas hacen que el esfuerzo lo merezca.

Una vez que estés familiarizado con la organización y el lenguaje de una taxonomía de calificación de vulnerabilidad, la evaluación del riesgo relacionado con los problemas de seguridad será más fácil que anteriormente.

Por ende, si bien invertir tiempo y energía en comprender las taxonomías de calificación de vulnerabilidad parecería un lastre, en realidad es solamente otra forma de proteger esas cosas por las que tanto has trabajado hasta aquí.

¿Hay algún inconveniente con la VRT?

Una taxonomía de clasificación de vulnerabilidades puede ser una excelente manera de organizar diversas amenazas de seguridad cibernética, dándole sentido a vulnerabilidades que parecen desconectadas entre sí pero no lo están.

Al reducir todas las amenazas a únicamente dos o tres, nuestra capacidad de prevención aumenta notablemente. Como contrapartida, el único peligro sería confiar enteramente en ellas y desatender otras técnicas de prevención.

¿Cómo puedes crear tu taxonomía de calificación de vulnerabilidad?

Ya hemos repasado los aspectos primordiales alrededor de este método, y deberías abordar la creación o diseño de una taxonomía de calificación de vulnerabilidad como alguien que se hace un traje a medida para lucirlo.

Establecer la gravedad de las vulnerabilidades, y saber a cuál puedes puedes exponerte y a cuál no, te dará el marco para clasificar sin problema cualquier potencial violación de seguridad, facilitándote la vida a ti y a tu equipo.

Lo que es indudable es que las taxonomías de calificación de vulnerabilidad se han convertido en instrumentos imprescindibles en el mundo de la ciberseguridad en los últimos años. Y puede entenderse el por qué, claro.

Independientemente de cuánto te cueste, en términos de tiempo y dinero, vale la pena dedicárselos.


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