El calendario marca el 3 de marzo como una cita ineludible para nuestros oídos. Desde 2007, la Organización Mundial de la Salud tiene fijada el 3 de marzo como fecha para promover la salud auditiva y prevenir enfermedades relacionadas con la audición.
Según la OMS, unos 1100 millones de personas entre los 12 y 35 años ponen en peligro su capacidad de escucha por culpa del ruido excesivo. Mientras que los datos que maneja la multinacional GAES apuntan a que más de la mitad de la juventud utiliza auriculares hasta tres horas diarias, y un grupo nada despreciable supera las cinco horas de uso. Lo más preocupante es que cuatro de cada diez usuarios admiten que suben el volumen por encima de los 60 decibelios recomendados.
Ante esta tesitura, es aconsejable hacer uso de la regla del 60/60, que consiste en no superar nunca el 60% de la potencia del dispositivo ni sobrepasar 60 minutos seguidos de uso. Por lo que es recomendado realizar pausas frecuentes y moderar el volumen para evitar la fatiga auditiva. De hecho, en palabras de Teufel, reconocido fabricante europeo de equipos de audio con más de cuatro décadas en el sector, conviene vigilar el oído para poder disfrutar de una nitidez superior en cualquier situación, ya sea en un vagón de metro o en el salón de casa.
Nitidez en el sonido frente a la potencia bruta
Cuando la ingeniería se pone al servicio del bienestar, aparecen herramientas útiles como la cancelación de ruido. Un audio de alta fidelidad permite distinguir cada matiz sin necesidad de forzar el sistema ni subir el volumen a niveles dañinos.
Por ejemplo, los modelos Real Blue TWS 3 -que por cierto, ahora tienen un descuento del 45%– o los NC 3 actúan bloqueando el ruido exterior, permitiendo que el usuario mantenga el audio en niveles seguros. Además, vienen con un modo transparencia para no perder el contacto con el entorno sin tener que retirarse los auriculares.
Siguiendo con otros ejemplos, pero en este caso para el entorno doméstico, nos encontramos con sistemas como el Cinebar One o el Cinebar 22, ambos con sonido envolvente. No parece necesario subir el mando a tope para enterarse de lo que ocurre en pantalla cuando el equipo está bien calibrado.

Sandra Aguilar, responsable de Teufel en España, insiste en que la calidad musical y el cuidado corporal deben caminar de la mano. La idea es que cada nota suene tal y como se ideó en el estudio. Incluso en altavoces de formato más habituales como los Ultima 25 Active o los altavoces de columna Theater 500 -que tuvimos la oportunidad de probarlos intensamente y, sinceramente, me dejó con la boca abierta de su calidad-, el uso de procesadores internos ayuda a que la música mantenga su cuerpo y su brillo sin castigar los tímpanos.
Y es por ello por lo que se aconseja la regla del 60/60, al final se trata de entender que el placer de escuchar no depende de cuánto ruido hagamos, sino de la finura con la que percibimos cada vibración de sonido.