Sharkoon FIREGLIDER One

Sharkoon revive el FIREGLIDER One: ratón ultraligero, con cable o sin él

Sharkoon recupera el FIREGLIDER One con una receta conocida, pero retocada para la actualidad. El ratón vuelve con una propuesta pensada para quienes quieren una respuesta rápida, poco peso y un control fino, tanto en partidas competitivas como en el uso diario. La marca alemana deja atrás el diseño en forma de llama de su antecesor y se queda con una estética más limpia, sin apartarse de la idea central del producto.


Desde el primer vistazo, el FIREGLIDER One apunta a ser un ratón sin grandes adornos. Sharkoon lo presenta como un modelo de modo dual, capaz de funcionar con cable o sin él. Esa combinación le permite encajar en dos escenarios muy distintos. Por un lado, ofrece la estabilidad que suele pedirse en torneos o sesiones en las que no hay margen para sorpresas. Por otro, da libertad para jugar sin ataduras cuando la prioridad es moverse con soltura.

Un sensor preciso y una respuesta muy rápida

La parte más técnica llega con el sensor óptico PixArt PAW3311, que alcanza hasta 12000 DPI. En la práctica, eso quiere decir que ofrece una respuesta muy fina y que puede servir tanto para ajustes pequeños como para giros rápidos en juegos. La marca insiste en que el ratón gaming prioriza la exactitud en cada gesto, una idea que encaja con su orientación al juego serio.

A eso se suma una tasa de sondeo de hasta 1000 Hz y una latencia de clic baja. Según describe Sharkoon, cada pulsación y cada desplazamiento llegan con inmediatez, algo que puede marcar la diferencia en partidas donde la reacción manda. El mensaje es menos espera, más control y una sensación de contacto directo con lo que ocurre en pantalla.


Sharkoon FIREGLIDER One blanco

Menos de 50 gramos

Referente a su peso, el ratón baja de los 50 gramos, una cifra que lo coloca en el terreno de los periféricos ultraligeros. Esa ligereza ayuda en movimientos rápidos y en maniobras más largas, donde la mano agradece no cargar con un cuerpo pesado. En juegos intensos, ese detalle puede notarse más de lo que parece.


La ergonomía también entra en juego. Sharkoon lo ha diseñado para manos grandes y de tamaño normal, con una forma simétrica pensada para uso con la mano derecha. La idea es que siga siendo cómodo y estable incluso después de horas de uso. El FIREGLIDER One ya está disponible en negro o blanco con un precio de 25 euros.


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