Cuanto más delgada es la pantalla, peor suena. No es una opinión. Es física. El sector lleva años perfeccionando paneles que apenas tienen grosor, marcos que casi desaparecen y acabados que convierten el televisor en algo parecido a un cuadro. El problema es que ese diseño minimalista de los televisores ha dejado sin espacio a los altavoces, y el sonido lo paga caro. Teufel, la empresa berlinesa especializada en audio con más de 45 años de historia, lo tiene muy claro y ha compartido sus recomendaciones para quien quiera recuperar lo que la imagen promete y el audio no cumple.
Por qué los televisores planos suenan tan mal
La explicación es sencilla. El cambio del sector hacia marcos más estrechos y cuerpos más finos ha eliminado el espacio para altavoces frontales en la mayoría de los modelos. Lo que queda son pequeños transductores orientados hacia abajo o hacia la pared trasera. El sonido rebota en superficies antes de llegar al oyente, pierde definición y los graves brillan por su ausencia. El resultado es ese audio plano y sin cuerpo que obliga a subir el volumen para entender los diálogos, lo que acaba generando fatiga auditiva sin que la nitidez mejore realmente.
No es un problema menor. Muchos televisores actuales destacan en casi todos los apartados técnicos salvo en el audio, precisamente porque el espacio disponible para los altavoces internos se ha reducido al mínimo. Los televisores de gama alta con resolución 4K o paneles OLED pueden ofrecer una imagen espectacular y, al mismo tiempo, un sonido que no está a la altura de esa imagen.
Dónde colocar el sistema de audio para que funcione
Antes de comprar nada, hay decisiones de colocación que marcan la diferencia. Teufel insiste en que el sistema de sonido debe estar centrado respecto a la pantalla y, a ser posible, a la altura de los oídos. Un error habitual es meter la barra de sonido dentro de un mueble cerrado o con estantes por encima. Los obstáculos físicos difuminan las ondas y arruinan la propagación. Otro punto es la conexión HDMI ARC, que permite que el sistema se encienda y apague sincronizado con el televisor y se controle con el mismo mando a distancia, sin complicaciones.
La tecnología Dynamore, desarrollada por Teufel, va un paso más allá. Mediante altavoces de disparo lateral, el sistema ensancha el escenario estéreo y crea una sensación envolvente real que supera con creces las dimensiones físicas del dispositivo.
Las opciones de Teufel para cada tipo de salón

Para salones medianos, la CINEBAR 11 es el modelo de referencia de la marca. Incorpora ocho altavoces de alto rendimiento y el subwoofer inalámbrico T 6, que puede colocarse en vertical o tumbado bajo el sofá. El sistema arranca como 2.1 y puede ampliarse de forma inalámbrica hasta 4.1 añadiendo altavoces traseros, sin cables por la estancia. La versión actualizada suma compatibilidad con Dolby Atmos virtual y conexiones HDMI con paso 4K y eARC.

Quien quiera dar un salto mayor tiene la CINEBAR 22, un sistema 5.1 compatible con Dolby Atmos y DTS:X pensado para salas de hasta 35 m². Cuenta con un altavoz central dedicado en disposición coaxial para garantizar la inteligibilidad de los diálogos, altavoces laterales que trabajan con las reflexiones de la sala y la posibilidad de ampliarse hasta 7.1 con los altavoces traseros inalámbricos EFFEKT 2. El precio de partida del conjunto 5.1 es de 599,99 euros.

Para espacios más pequeños, como dormitorios o estudios, la CINEBAR ONE aprovecha la tecnología Dynamore Ultra para ofrecer sonido envolvente virtual desde un formato compacto. Incluye además una tarjeta de sonido USB integrada, lo que permite conectarla tanto a un televisor como a un ordenador. En el extremo opuesto del catálogo, la CINEBAR ULTIMA integra un subwoofer XXL en su propia estructura y ofrece 380 vatios de potencia sin necesitar ningún dispositivo externo adicional. Si te interesan más productos de audio de la marca, en nuestro repaso de opciones de audio Teufel encontrarás más alternativas del catálogo.
