Mark Zuckerberg vuelve a perseguir una moda que arrasa fuera de sus redes. El proyecto se llama Arena, una Meta Arena prediction app con la que la compañía quiere colarse en los mercados de predicción. Según adelantó The New York Times, el consejero delegado ha encargado a un equipo reducido levantar una aplicación móvil al estilo de Polymarket, independiente del resto de productos de la casa.
Una app para predecir, pero con puntos
La idea, de momento, no pasa por jugarse el dinero. Una fuente cercana confirmó a CNBC que Arena no usaría dinero real para operar, en contraste con otras webs donde los usuarios apuestan en efectivo sobre el futuro. En su lugar, el plan apunta a un sistema de puntos parecido al de un videojuego, donde aciertas un pronóstico y sumas marcador.
Los temas serían de lo más variado. Hablamos de política, deportes, cultura, economía y actualidad mundial. Dos empleados al tanto del proyecto describen Arena como algo experimental pero prioritario para Zuckerberg, una combinación que delata cuánto interés hay dentro de la empresa pese a que aún esté en pañales.
Separada de Facebook e Instagram
Lo curioso es que Arena nacería como producto autónomo, al margen de Facebook, Instagram, WhatsApp y Messenger. Eso rompe con la costumbre de meter cada novedad dentro de las apps que ya existen. Aun así, fuentes citadas por la prensa creen que esas mismas redes podrían empujar tráfico hacia la nueva aplicación.
Y ahí está la verdadera carta de Meta. Como recoge The Next Web, la compañía podría dirigir a cerca de 3.000 millones de usuarios mensuales hacia un producto de este tipo, una escala que ninguna otra web del sector se acerca a igualar. La empresa, que comunicó 3.560 millones de usuarios activos diarios, no quiso hacer comentarios sobre el proyecto.
No es el primer intento de Meta
En 2020 la compañía lanzó Forecast, una herramienta para hacer pronósticos sobre la actualidad durante la pandemia, y la cerró en 2022. Tampoco es su única incursión en territorio cripto y financiero. La fallida moneda Libra (después rebautizada como Diem) y su aventura con el metaverso forman parte del mismo historial de movimientos audaces que no siempre cuajan. Más recientemente, Meta habilitó pagos en USDC para creadores de contenido.
La opinión de quien escribe estas líneas es que una app de predicciones sin dinero suena a experimento cauto, casi a juego de patio, y cuesta ver el gancho frente a quienes ya mueven millones reales. Pero la munición de Meta es tan grande que conviene no descartar nada.
Un sector en plena ebullición
Si Arena llega a buen puerto, competiría de frente con dos gigantes que viven su mejor momento. Kalshi cerró una valoración de 22.000 millones de dólares, adelantando ligeramente a su gran rival Polymarket. El volumen combinado de ambas se disparó de menos de 5.000 millones a 24.000 millones de dólares entre septiembre de 2025 y abril de 2026. Incluso ese subidón se queda pequeño al lado de la base de usuarios de Meta.
Otras tecnológicas ya se han asomado al negocio. Coinbase, Kraken y Robinhood han explorado contratos vinculados a la política y a indicadores económicos, así que la pelea promete.
La regulación aprieta
En Estados Unidos, la Commodity Futures Trading Commission mantiene un pulso con autoridades estatales sobre si ciertos contratos son apuestas ilegales encubiertas. El propio regulador propuso nuevas reglas para vetar contratos ligados a guerras, asesinatos y terrorismo, mientras estudia legalizar las apuestas deportivas.
La integridad del sector también ha quedado tocada. Kalshi y Polymarket anunciaron en marzo nuevas medidas contra el uso de información privilegiada tras varios escándalos. Entre ellos, el caso de un soldado estadounidense acusado de ganar más de 400.000 dólares con una posición en Polymarket sobre el futuro del presidente venezolano Nicolás Maduro. Que Meta arranque con un modelo de puntos mantiene a sus usuarios fuera de esos raíles regulados, al menos por ahora. La compañía no ha fijado fecha de lanzamiento ni ha descartado incorporar dinero real más adelante.