acuerdo sony y tcl

Sony entrega a TCL el control de sus televisores y equipos de audio

Sony y TCL cierran un acuerdo para ceder el control operativo del negocio de entretenimiento en el hogar. Según el memorando de entendimiento firmado por ambas partes, la nueva sociedad tendrá una participación del 49 % para Sony y del 51 % para TCL. La sociedad, aún sin nombre oficial, gestionará las líneas de televisores y equipos de audio doméstico y mantendrá las marcas Sony y Bravia.

La compañía resultante operará globalmente y asumirá tareas que van desde el diseño y desarrollo de producto hasta la fabricación, la logística, las ventas y la atención al cliente. Todo apunta a que la intención es centralizar todas las funciones comerciales y productivas relacionadas con esos negocios bajo la nueva estructura, lo que puede agilizar decisiones y costes operativos.

Sony aporta su larga trayectoria en imagen y sonido y su capacidad para dirigir grandes cadenas de suministro; TCL suma su tecnología de paneles, su presencia industrial y una cadena de suministro vertical que mejora la eficiencia y la rentabilidad conjunta.

Las decisiones de Sony

La operación llega en un momento en que el mercado de televisores ha mostrado una tendencia diferente a la de otros mercados. Durante las últimas dos décadas y media los precios han bajado de forma sostenida, debido a mejoras en procesos productivos, economías de escala y la intensa competencia entre fabricantes.

Sony, que antaño fue actor central en múltiples categorías de consumo, lleva años escalando sus prioridades. En 2014 vendió la división de ordenadores Vaio; en 2017 cedió su negocio de baterías de iones de litio a Murata Manufacturing; y en 2025 dejó la producción de discos Blu-ray y canceló su línea de televisores 8K. Estos hechos pueden entenderse como un ajuste de su cartera hacia áreas que considera más estratégicas.

TCL destaca su know-how en tecnología de pantallas y su capacidad industrial a gran escala, mientras que Sony contribuirá con su marca y su control sobre los procesos de calidad. Las compañías esperan cerrar acuerdos definitivos y vinculantes hacia finales de marzo de 2026, salvo circunstancias imprevistas, y calculan que la nueva empresa podrá iniciar operaciones en abril de 2027, sujetas a las aprobaciones regulatorias y demás condiciones de cierre habituales.


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