Ya hay cifras oficiales y han caído como un jarro de agua fría. El precio de la Steam Machine de Valve arranca en 1.039 euross para el modelo de 512 GB, muy lejos de los 600 o 700 que muchos imaginábamos cuando la máquina se anunció a finales de 2025. La compañía ha confirmado además que la consola de salón se pone a la venta el 30 de junio, con reservas abiertas desde el 25.
La gama tiene cuatro versiones. El modelo base de 512 GB sin mando cuesta 1.039 euros, y sumarle el Steam Controller lo deja en 1.108. La variante de 2 TB sube a 1.359, y con mando se planta en 1.428. Las dos opciones de 2 TB incluyen además dos carcasas extra, una en tela roja y otra en nogal macizo.
Valve no piensa rebajar la factura
Lo más comentado no es solo la cifra, sino cómo Valve la defiende. La empresa ha sido tajante. En su comunicado oficial reconoce que su objetivo de precio inicial ya no era viable y que lo que ves hoy refleja el coste real de los componentes que ha ido asegurando durante los últimos seis meses.
Valve sostiene que subvencionar el hardware iría contra sus creencias sobre cómo se construyen sistemas sanos. Cuando una empresa vende su máquina por debajo de coste o compra contenido en exclusiva, dice, lo hace para levantar un sistema cerrado donde tú no eliges qué software usar. Y eso es justo lo que no quiere para el PC. Su mensaje a los jugadores fue que no deberías sentir que tienes que comprar hardware de Valve, sino verlo como una opción más entre todos los dispositivos para jugar.
La crisis de la memoria lo encareció todo
La factura se disparó por un motivo concreto. Los precios de la RAM y del almacenamiento se descontrolaron justo en el peor momento. La Steam Machine monta 16 GB de DDR5 y 8 GB de GDDR6, una mezcla que el actual mercado de chips castiga sin piedad. Valve esperaba que el coste del hardware bajara con el tiempo y ocurrió lo contrario. Eso golpeó tanto al precio como a la disponibilidad, y obligó a retrasar el lanzamiento previsto para principios de 2026.
Por dentro late una plataforma AMD semipersonalizada. Hablamos de una CPU Zen 4 de seis núcleos y doce hilos a hasta 4,86 GHz, una GPU RDNA 3 con 28 unidades de cálculo y 8 GB de GDDR6 dentro de un sobre de 110 W. El SSD M.2 es sustituible por el usuario y hay ranura microSD para ampliar. Valve la promociona como seis veces más potente que la Steam Deck y capaz de jugar en 4K a 60 FPS con el reescalado FSR, aunque sus propios ingenieros admiten que 1440p es el punto dulce.
El precio de la Steam Machine de Valve frente a PS5
Aquí llega el dato incómodo. Los primeros análisis independientes no dejan a la máquina en buen lugar. Según las pruebas de Digital Foundry, la PS5 rinde mejor en la mayoría de juegos con los mismos ajustes. Black Myth Wukong promedia 46 FPS en la Steam Machine frente a 50 en PS5, y Forza Horizon 5 marca 47 contra los 60 de la consola de Sony. La CPU de la máquina de Valve sí saca pecho en escenas limitadas por procesador, como ciertas zonas de Baldur’s Gate 3.
El detalle que escuece es el bolsillo. La PS5 digital cuesta 600 euros incluso tras sus subidas, y viene con mando. La Steam Machine pide más del doble por un rendimiento parejo o algo inferior. Filtradores conocidos del entorno AMD ya han avisado de que Valve, o tiene un margen generoso, o le han clavado sus proveedores. Y cuesta no pensar en ello cuando la empresa gana lo que gana operando Steam.
Mi apuesta personal está en montártela tú
Voy a mojarme. Creo que la noticia más interesante no es la caja, sino lo que la rodea. Con la llegada de SteamOS 3.8 puedes montar tu propia Steam Machine usando las piezas de PC que quieras, siempre que lleven una GPU de AMD por ahora. Valve ya trabaja con Nvidia para ampliar ese soporte, aunque avisa de que la compatibilidad completa quizá no llegue este año.
A mí me parece que ahí está el verdadero valor. Mucha gente ya tiene un PC capaz en casa y lo que le falta es esa interfaz amable para el sofá que Windows nunca termina de clavar. Si Valve consigue llevar SteamOS a hardware de Intel, AMD y, con suerte, Nvidia, cualquier ordenador de salón se convierte en una Steam Machine en potencia. Para quien busca cacharrear, esa libertad pesa más que ganar cuatro fotogramas. Conviene recordar que el nuevo Steam Controller se agotó en menos de 30 minutos, así que el sistema de reservas aleatorias de esta consola tiene todo el sentido del mundo.
Valve también mantiene viva una Steam Deck 2, confirmada en desarrollo pero sin fecha cercana.