La PlayStation 3 se resiste a marchar al cajón de los recuerdos. Casi dos décadas después de que la PS3 viera la luz, Sony lanza una descarga de sistema que ha pillado a muchos por sorpresa. Se trata de la versión 4.93, un parche que llega exactamente doce meses después de su predecesor. Según los registros oficiales de la empresa, esta actualización mejora el rendimiento general del dispositivo. Es la misma frase que los usuarios llevan leyendo años en las notas de soporte, lo que indica que no estamos ante una llegada de nuevas funciones para el veterano hardware de 2006.
Parece que estas actualizaciones anuales intentan entorpecer el uso de software no oficial y las modificaciones técnicas realizadas por la comunidad. Al instalar estos parches, Sony recupera el control sobre el sistema y dificulta la tarea a quienes utilizan versiones personalizadas del programa interno. Sin embargo, hay un factor técnico de peso que obliga a los japoneses a mantener este goteo de datos: la seguridad de los discos físicos.
Seguridad y servicios en el ocaso de la PS3
La propia Sony admite, con palabras muy medidas, que esta descarga es precisa para que el lector de Blu-ray de la PS3 siga funcionando. Los códigos de cifrado conocidos como AACS, que protegen los derechos de autor de las películas, caducan cada cierto tiempo, normalmente entre un año y año y medio. Sin una renovación periódica de estas llaves de seguridad, el lector pierde la facultad de reconocer los títulos más actuales del mercado. Por tanto, para quienes aún utilizan su vieja consola como centro de cine en casa, disponer de estos 200 megas libres en el disco duro es vital si no quieren ver cómo su colección de cine queda inservible.
Este mantenimiento contrasta con el abandono de otros servicios digitales. El pasado 3 de marzo, Netflix dejó de prestar servicio en este sistema, cerrando una etapa que comenzó en 2009. Curiosamente, en aquellos primeros días, un acuerdo de exclusividad con la competencia obligaba a los usuarios de PlayStation a introducir un disco físico para poder ver sus series favoritas a través de la red. No fue hasta 2010 cuando se permitió la descarga directa de la herramienta. Con la marcha de estos servicios y la llegada de parches correctivos, la PS3 parece quedar relegada a un reproductor de alta fidelidad para nostálgicos del formato físico.
Cómo descargar la actualización de la PlayStation 3
Para quienes prefieren la rapidez, la descarga directa desde Internet es el camino más corto. Basta con entrar al menú de ajustes y elegir la opción de puesta al día mediante Internet. El propio sistema localiza el archivo más reciente y te guiará en los pasos necesarios.
Existe otra ruta si la consola carece de conexión o requiere una limpieza total de tu memoria. En este caso, hace falta un ordenador y una memoria externa con el formato FAT32. Se crea una carpeta llamada PS3 y, dentro de ella, otra con el nombre UPDATE para alojar el archivo de descarga. Tras guardar el fichero como PS3UPDAT.PUP, solo queda conectar la unidad a la PS3 y activar la lectura desde el almacenamiento externo en el menú principal. Este método sirve tanto para poner al día el equipo como para realizar una instalación desde cero si el programa interno falla por alguna razón técnica.