Luego de dedicarse durante 61 años a la fabricación de televisores, la empresa de origen holandés Royal Philips Electronics abandonará su producción para abocarse a otros negocios, los que se dice que se relacionarán con la iluminación y la medicina.
Philips se encargará de transferir la unidad de monitores a su partner TPV, con el objetivo de que este negocio vuelva a tener rentabilidad, en un mercado competitivo y con una gran cantidad de tecnología de vanguardia.
De esta modo, la fabricación de televisores será a partir del mes de diciembre, un negocio desarrollado en forma conjunta, teniendo Philips una participación del 30%. El 70% restante se venderá a TPV Technology, experta en pantallas LCD y ordenadores cuya sede se encuentran en Hong Kong.
