
Si seguimos por el mismo camino, en el tercer trimestre del año, 7 estará por encima de Vista mundialmente.
Aunque Microsoft sigue con su campaña de mil días de soporte para XP aún hay sectores del mercado en los que no es tan fácil cambiar el sistema operativo.
- Grandes empresas: la compra de licencias se hace por lotes y aunque les hubiera gustado cambiar a 7 de forma más rápida, en muchas empresas aún conviven los dos sistemas operativos.
- Administración pública: ahora mismo el dinero no sobra y comprar licencias nuevas no es una prioridad para la administración. Quizá Microsoft tenga que negociar una reducción en el precio para que este cambio se dé antes.
El año que viene contaremos con (si todo va bien) con el nuevo Windows 8, otro nuevo sistema operativo al que Microsoft tendrá que dar soporte.