Los investigadores están trabajando en unos nanotubos basados en el carbono y así reemplazar a los Kevlar:

A diferencia de las fibras de Kevlar que se deforman y pierden efectividad después del impacto de bala, el chaleco de nanotubos de carbono pueden soportar impactos justo en el mismo lugar sin que la bala llegue a penetrar. Los investigadores dicen que la armadura construida con un grosor de 600 nm, está formada de seis hojas de nanotubos de carbono de 100 nm y que podría aguantar una bala a 320 J.
Esto quiere decir que sería suficiente fuerza para detener el disparo de algunas pistolas, pero no podrían soportar las balas de los rifles de asalto que son de alta velocidad.