Sharkoon acaba de presentar la SKILLER SGM70W, un ratón gaming que intenta demostrar que no hace falta gastar una fortuna para tener un periférico de nivel competitivo. Con un precio de venta recomendado de 39,90 euros, la propuesta de la marca alemana combina un peso de apenas 49 gramos, conectividad dual y el sensor óptico PixArt PAW3395, uno de los más valorados en el segmento de los ratones para e-sport. Toda la información técnica y las imágenes del producto están disponibles en la web de Sharkoon.
Un sensor que no necesita presentación

El PixArt PAW3395 es el corazón de la SGM70W y uno de los motivos por los que este ratón llama la atención a pesar de su precio contenido. Capaz de alcanzar hasta 26.000 DPI, registra incluso los desplazamientos más pequeños con una velocidad de seguimiento de 650 pulgadas por segundo. El PAW3395 es uno de los dos sensores que dominan actualmente el mercado de ratones gaming de alta velocidad, y su rendimiento en la práctica es prácticamente indistinguible del modelo más reciente, el PAW3950. Como recoge GamesRadar, la diferencia real entre ambos sensores es mínima para la mayoría de jugadores, y los factores que más influyen en la elección de un ratón siguen siendo la forma, el peso y los interruptores.
El sensor no introduce aceleración ni suavizado artificiales, lo que se traduce en un seguimiento 1:1 fiel a cada movimiento de la mano. Para títulos competitivos como Valorant, CS2 o Apex Legends, donde cada milímetro cuenta, esto marca una diferencia perceptible en partida.
Dual-Mode y 8000 Hz sin software adicional
La SKILLER SGM70W funciona tanto con cable como de forma inalámbrica, y en ambos modos ofrece rendimiento profesional. El modo inalámbrico destaca especialmente por su tasa de sondeo de 8000 Hz, una cifra que hasta hace poco era exclusiva de ratones de gama muy alta. Esa frecuencia de refresco tan elevada reduce la latencia percibida al mínimo, algo que los jugadores notan en situaciones de alta velocidad.
Uno de los detalles más prácticos de este modelo es que los DPI y la tasa de sondeo se ajustan directamente desde el propio ratón, sin necesidad de instalar ningún programa. Esto permite cambiar la configuración en cualquier momento, incluso entre partidas o fuera de casa, sin depender de un ordenador con el software instalado.
49 gramos y pies de vidrio: la física al servicio del jugador
El peso es, junto al sensor, el argumento más sólido de la SGM70W. Con 49 gramos, se sitúa en la franja ultraligera del mercado. Pasar de un modelo de 88 gramos a uno de 49 gramos se percibe de inmediato: los movimientos son más naturales y la fatiga en la muñeca se reduce notablemente durante sesiones largas. Esa reducción de masa también se traduce en menos inercia al cambiar de dirección, favoreciendo los movimientos rápidos y los llamados flick shots. Es lógico que los ratones en torno a los 50 gramos se estén convirtiendo en el objetivo habitual del diseño gaming moderno precisamente por ese equilibrio entre velocidad y control.
Para completar esa ligereza, la SGM70W incorpora dos pies de vidrio que permiten un deslizamiento casi sin fricción sobre la alfombrilla.
Ergonomía simétrica para tres tipos de agarre
El diseño de la SKILLER SGM70W es simétrico y está pensado específicamente para usuarios diestros. La forma optimizada admite los tres estilos de agarre más habituales: palm, claw y fingertip, lo que amplía el abanico de jugadores que pueden sacarle partido sin tener que adaptar su técnica al ratón. Sharkoon ha cuidado que la ergonomía no quede en segundo plano a pesar del bajo peso, algo que no siempre ocurre en modelos de precio similar.
Con todo esto sobre la mesa, la SKILLER SGM70W parece una opción difícil de ignorar para quien quiera dar el salto a un ratón ultraligero con especificaciones de competición sin asumir el coste habitual de este tipo de periféricos.