contratos inteligentes adopción generalizada

Los contratos inteligentes no son inteligentes para una adopción generalizada

  • En la actualidad, estamos de acuerdo en que los contratos inteligentes no son tan inteligentes como para una adopción generalizada.
  • El gran problema está en los desarrolladores y el tiempo que deben invertir en estos. Teniendo que iniciar el proceso desde cero en cada caso.

No podemos negar el enorme potencial que tienen los contratos inteligentes y lo relevante que han sido desde el lanzamiento de Ethereum. Su objetivo es ser seguro, imposible de manipular y autoejecutable, lo que proporciona muchas ventajas en cuanto a agilidad y costos sobre los contratos financieros de toda la vida. Son muchos los que opinan que la innovación más revolucionara de la tecnología blockchain son los contratos inteligentes, aunque no son tan inteligentes para una adopción generalizada.

Veamos, los contratos inteligentes proporcionan una lógica esencial que mantiene las aplicaciones descentralizadas (dApps) las cuales se ejecutan de manera autónoma en los libros de contabilidad públicos. Las posibilidades son ilimitadas y nos encontraremos desde definir cómo y cuándo se distribuyen las recompensas en un juego Web3 hasta la lógica que garantiza la incautación de la garantía si no se paga un préstamo.

También tienen aplicaciones en la mayoría de las industrias más grandes, entre las cuales se incluye: industrias minoristas, inmobiliaria, educativa, atención médica y transporte. De la misma forma que las finanzas tradicionales terminan por afectar a todas las industrias, pasará lo mismo con las finanzas descentralizadas (DeFi) y los contratos inteligentes.

Pero incluso en esta situación, muchas cosas que pueden hacer los contratos inteligentes siguen siendo una misión imposible. Ya pasaron más de 7 años desde que se implementó el concepto. Después de todo este tiempo, estamos lejos de conseguir lo esperado ¿El motivo? Los contratos inteligentes no son realmente lo suficientemente inteligentes para la adopción generalizada, aunque eso es por ahora.

Cómo funcionan

En realidad, en cuanto a concepto ha existido durante décadas. Los primeros propuestos fueron por Nick Szabo, un criptógrafo e informático en 1997. Los previó como contratos digitales que serían un medio para mejorar las prácticas de derecho contractual para el comercio electrónico y los usuarios de internet.

Pero no fue hasta dos décadas después que los contratos inteligentes tuvieron su oportunidad real. VItalik Buretin, fundador de Ethereum, encontró una manera más eficiente de utilizarlos en una cadena de bloques.

Cómo trabajan

De la misma forma que pasa con los contratos tradicionales, existen reglas y sanciones con respecto a los términos que se acuerdan entre dos partes. Pero la diferencia, es que un contrato inteligente tiene líneas de código que existen en la cadena de bloques. Por lo tanto, la responsabilidad de preparar el contrato cae en el desarrollador y no en un abogado.

Hacen uso de datos objetivos para saber cuándo se cumplieron los términos y, dependiendo de la situación, estos pueden ser datos dentro de un ecosistema blockchain nativo o fuera de la cadena. En este último caso, se requiere el uso de oráculos, los cuales conectan cadenas de bloques a fuentes de datos externas. Es una conexión que permite a los contratos inteligentes ejecutarse en función a la información del mundo real.

¿Qué los frena?

Para poder avanzar, el ecosistema DeFi, necesita millones de desarrolladores que trabajen en productos y servicios financieros innovadores. El problema es que no muchos desarrolladores quieren hacer la transición a Web3. En la actualidad, no se llega a 20,000 desarrolladores activos en DeFi, que es mucho menos de lo que necesita una aplicación de contratos inteligentes a escala global.

El paradigma actual de desarrollo de contratos inteligentes es complejo. Solidity, el lenguaje de Ethereum, tiene una curva de aprendizaje complicada. Adicionalmente, los desarrolladores que crean sus contratos, tienen que hacerlo de cero. Cada desarrollador es responsable de crear todo, hasta las cosas más básicas.

Por lo tanto, cuando tenemos que ver el tema de seguridad, los desarrolladores tienen la obligación de implementar conceptos de gestión de activos y autorización por su cuenta, todo esto es desde cero y es algo que lleva tiempo.

Radix, es una plataforma para desarrolladores y usuarios de Web3, durante tres años han entrevistado a casi 1000 desarrolladores. Se les preguntó su experiencia en la creación de contratos inteligentes y la mayoría de estos coincidieron en que dedicaron el 90% de su tiempo a la seguridad.

Evidentemente, enfocar tanto tiempo a una función da como resultados fragmentos de código. Y si hay un código difícil de manejar, posiblemente veamos muchos errores. Este problema, en cualquier otro campo, se podría solucionar implementando procesos de control de calidad exhaustivos. Pero el paradigma de desarrollo obliga al desarrollador a iniciar todo de cero. Entonces, cada contrato tiene que volver a crear las leyes de las finanzas de forma única.

Esto complica que otros desarrolladores verifiquen el código para comprender lo que está sucediendo, sino tienen una comprensión detallada de cómo se supone que funciona la plataforma. Por lo tanto, los pequeños errores pueden ser difíciles de ver y esto, causaría muchos problemas en el futuro.


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