Tres cajas, tres perfiles distintos y un mismo chasis de base. Eso es lo que propone Sharkoon con la nueva serie S25, compuesta por el S25-V2, el S25-W2 ARGB y el S25 Silent. Cada modelo responde a un tipo de usuario diferente, aunque todos comparten compatibilidad con radiadores de 360 mm, un puerto USB Type-C en el panel frontal y una bahía externa de 5,25 pulgadas.
El S25-W2 ARGB luce bien con el cristal puesto

El modelo más vistoso de la familia es el S25-W2 ARGB. Combina un panel lateral de cristal templado con iluminación ARGB y un controlador integrado de dos puertos que permite gestionar los LED compatibles y crear efectos personalizados. De serie trae un ventilador PWM ARGB de 120 mm en la parte trasera y otro PWM de 120 mm en el frontal, con capacidad para llegar hasta siete ventiladores en total. Hay que reconocer que el conjunto tiene buena pinta. El cristal deja ver el interior con claridad y la iluminación puede adaptarse al gusto de cada uno sin necesidad de software externo. Y vista de frente es elegante.
Además, el S25-V2 y el S25-W2 cuentan con un filtro antipolvo con fijación magnética en la parte superior, además del filtro extraíble inferior. Ese detalle de la fijación magnética es pequeño pero se agradece mucho en el día a día.
El S25-V2, básica pero con todo lo necesario

Para quien prefiere pasar desapercibido, el S25-V2 tiene un diseño deliberadamente sobrio. Sin ventana lateral, sin iluminación, pero con dos ventiladores PWM de 120 mm preinstalados y capacidad para hasta siete en total. El interior organizado facilita el montaje y deja espacio suficiente para componentes actuales. Tarjetas gráficas de hasta 38 cm de longitud, disipadores de CPU de hasta 17,2 cm de altura y fuentes de alimentación de hasta 22 cm encajan sin problema -y si ya tienes una fuente Sharkoon Rebel P15 ATX 3.1 o cualquier otra fuente estándar de hasta 22 cm, encajará sin complicaciones-. Es el tipo de caja que encaja igual en un setup gaming que en un escritorio de oficina sin llamar la atención.
El S25 Silent prioriza el silencio sobre todo

El tercer miembro de la familia es el más curioso. El S25 Silent incorpora cuatro paneles de aislamiento acústico repartidos por toda la caja para reducir el ruido durante el funcionamiento. Eso lo convierte en una opción interesante para estaciones de trabajo o montajes donde el silencio importa. A cambio, la capacidad máxima de ventiladores baja a cuatro, frente a los siete del resto de modelos. Aun así, sigue siendo compatible con radiadores de 360 mm, aunque solo por el frontal. Dos ventiladores PWM de 120 mm vienen de serie.
Lo que me parece curioso es que el modelo más caro de los tres sea precisamente el más austero visualmente, pero es que el aislamiento acústico tiene un coste real de materiales. El S25 Silent sale a 64,90 euros, mientras que el S25-W2 ARGB con cristal y luces cuesta 59,90 euros y el S25-V2 se queda en 54,90 euros.
Conectividad y almacenamiento al día
El panel I/O de toda la serie incluye un puerto USB Type-C, dos puertos USB 3.0 y salida de audio. En cuanto al almacenamiento, hay espacio para hasta dos unidades de 3,5 pulgadas o cuatro de 2,5 pulgadas. La bahía de 5,25 pulgadas en el frontal permite seguir usando unidades ópticas u otros accesorios compatibles, algo que no abunda en las cajas actuales. Los tres modelos están ya disponibles en tiendas.