Aparentemente para algunos en los departamentos de justicia y cárceles en el país asiático les ha parecido más rentable los «trabajos virtuales» que los reales para los prisioneros, ya que varios prisioneros chinos han sido obligados a jugar juegos de rol en línea para conseguir créditos y materiales que más tarde serían vendidos para conseguir dinero para sus instituciones.
Esta actividad, según los encargados, proporciona más dinero que las labores físicas que desarrollan los prisioneros a lo largo del día. Prisioneros en turnos de hasta 12 horas al día han sido obligado a jugar en estos ordenadores que según un prisionero anónimo «nunca se apagan».

Según datos recogidos por medios de comunicación hay muchas personas en el mundo que se dedican a esto, no solamente encarcelados, pero empresas desarrolladoras como Blizzard (creadores del famoso World of Warcraft) consideran esto como no permitido y han eliminado más de 50.000 cuentas de jugadores que realizan esta labor.