Durante el CES 2026, Samsung Display ha exhibido un panel que, al abrirse, presenta una superficie totalmente lisa. Según las filtraciones de Ice Universe, la unidad de demostración reposaba sobre un escritorio completamente desplegada sin que se pudiera apreciar el habitual surco central.
Este refinamiento visual se acompaña con una cámara frontal que se encuentra integrada bajo los propios píxeles, eliminando así cualquier perforación o muesca oscura que interrumpa la visualización del contenido.
En las imágenes se aprecian unos marcos finos y esquinas redondeadas, características que encajan a la perfección con los planos de diseño asistido por ordenador (CAD) que se atribuyen al futuro iPhone Fold. Todo apunta a que Apple ha esperado a que la tecnología madurase lo suficiente para evitar las arrugas antes de lanzar su propuesta al mercado.
Se estima que este dispositivo de la manzana contará con un panel interno de 7,8 pulgadas y uno externo de 5,5 pulgadas, manteniendo un grosor de apenas 4,5 milímetros cuando se encuentra abierto. La firma de Cupertino habría estado probando distintas soluciones de vidrio flexible ultrafino (UFG) para sortear las trabas técnicas que suponía la durabilidad de estos materiales.
Es irónico pensar que esta tecnología de Samsung pueda brillar antes en un dispositivo de su eterno rival.
A pesar de que Samsung Display es quien ha conseguido manufacturar este componente, la división de móviles de la misma casa, conocida como Mobile Experience (MX), parece tener las manos atadas por cuestiones presupuestarias.
El sector atraviesa una subida considerable en los precios de la memoria DRAM, lo que obliga a la compañía a ajustar los márgenes para no disparar el precio de venta al público de los inminentes Galaxy S26 y los modelos Z Fold 8. Adoptar este nuevo panel sin arrugas encarecería todavía más el producto final, y parece que la directiva no está por la labor de asumir ese sobrecoste en este ciclo comercial. Si la división móvil no paga la prima necesaria, no hay pantalla de última generación para sus terminales.
Esta situación financiera deja el terreno despejado para que el iPhone Fold se apropie de la novedad. Apple, cuya clientela suele tolerar precio más altos, se encuentra en una posición más holgada para integrar este componente en su lanzamiento previsto para septiembre de 2026.
De confirmarse este escenario, estaríamos ante una jugada maestra de la cadena de suministro donde la innovación técnica y la estrategia de mercado no van necesariamente de la mano, priorizando la rentabilidad inmediata sobre el orgullo de ser los primeros en montar la pieza.